martes, 23 de junio de 2026

COMO NOS ENGAÑAN (y nos dejamos engañar)


Alguien dijo que éramos felices cuando solamente había un tonto por pueblo. Y tenía razón. A dia de hoy se podría decir que casi solo hay un normal por pueblo. Nos han ido dirigiendo hacia la tontería de manera constante y, además. Convenciéndonos que lo hacían por nuestro bien, por nuestra salud. Como desde hace tiempo nos habían robado nuestro espíritu crítico (por nuestro bien), ahora el único elemento para discernir, es la comparación. Por tanto no hay más que dar un elemento de comparación incorrecto para dirigir nuestro criterio.

Empecemos por los bancos. Desde hace tiempo los pensionistas aplauden con las orejas porque su pensión se la ingresan el dia 25 de cada mes y no el dia 1 como siempre. Ninguno se ha parado a pensar que la distancia de 25 a 25, es la misma que del 1 al 1. Es decir, no le han hecho ningún cambio.

Los bancos también han ido cerrando oficinas y dejando aquello de Agente Oficial Autorizado. Los mayor tenemos elementos de recuerdo y entre ellos está aquel de hace muchos años, en el cual, en los pueblos existía un Agente Oficial Autorizado que iba por la calle con su cartera de cuero a realizar los cometidos de un banco. Posteriormente abría una oficina (en los bajos de su propia casa), y después ya aparecía la oficina bancaria con dos o tres empleados cuyo número iba aumentando poco a poco. Pues ahora hemos vuelto a aquellos tiempos de 1960, y de golpe.

La conectividad via internet iba a ayudarnos en muchas funciones. Se iban a facilitar a través de las APP. Ahora el resultado es que, el que menos, necesita alrededor de 30 APP en el móvil para intentar resolver 30 cuestiones que antes resolvía posiblemente con 3 asistencias. Es más, la única opción que te dan es la APP y si cambias de objetivo por cabreo, tienes que instalar la APP del nuevo objetivo. Y eso siempre que estés conectado, para lo cual pagarás por adelantado el servicio. Pero eso sí, te han convencido de que es gratis y tu te lo crees. ¡Yo te llamo, que para  mí es gratis¡. Idiota, si ya has pagado aunque no lo uses.

Hablando de conectividad cuando buscas alguna información, ya te avisan: O te registras y pagas, o aguantas una tonelada de publicidad cada vez que intentas informarte o ampliar información. Y si no quieres publicidad, ¡a repagar¡ Claro que te harán ofertas de precio muy bajo hasta que te enganches para, al cabo de poco tiempo, aumentar la cuota o ¡a la calle!. Y las app que eran gratuitas pero con multitud de publicidad, están empezando a avisarte de que en breve te cobraran.

Incluso en locales de la administración pública, o vas con cita, o no te atienden. Incluso cuando ves a los funcionarios tocándose las orejas. Mi experiencia personal con una oficina del Catastro es haber estado esperando cuatro horas a ser atendido, cuando había 12 puestos de información y SOLO UNO estaba atendido en esas cuatro horas.

¿Y que decir de la publicidad donde te ofrecen un coche de 40.000 euros con una cuota mensual de 120?. Claro, hay mucha letra pequeña...

Lo dicho, nos marean constantemente y nos toman el pelo. Para todos ellos somos idiotas. Yen gran parte, tienen razón…¡

jueves, 23 de abril de 2026

Engaño habitual con las nuevas tecnologias y las compañías de seguros

 

Recientemente, hablando de los seguros de coches, alguien me convenció de que, pagar 550 euros por una póliza “a terceros” en un coche de 24 años (con valor venial menor de 1000€), era una barbaridad. Conocía a un amigo que era comercial de la compañía de seguros y me reconoció que era una barbaridad pero él no podía hacer nada porque había hecho la póliza (trece años antes), por internet. Puse el caso en manos de una amiga que tiene una correduría y me dijo lo mismo y que ella podía hacerme la misma póliza, con las mismas coberturas, por –aproximadamente- 300 euros menos. Le dije que “palante” y que comunicase mi baja con la anterior compañía por mail. Para eso le firmé la carta de comunicación. El nuevo recibo de otra compañía es de 211 euros, con las mismas coberturas

Se puso (la correduría) manos a la obra y (pese a ser especialista), le costó llegar a la dirección de correo electrónico para que el mail llegase a su destino, por cuanto, tuvo que comunicarse con tres direcciones diferentes. Cuando acertó la de bajas, faltaban 8 dias para la finalización de la póliza.

A todo esto, yo había comunicado a mi banco la anulación de la domiciliación de la póliza dada de baja. A pesar de ello en la fecha de finalización, el banco me cargó el importe. Al dia siguiente pasé por la oficina y allí me informaron de que algunas compañías de seguros, a pesar de la baja comunicada, envían el recibo modificando algún dígito de la referencia y de esta manera, para el ordenador del banco, es nueva póliza (¿). Le creo por dos razones; primero porque es amigo y segundo porque la tendencia generalizada en situaciones similares, tiende al engaño.

Quince días después de la devolución del recibo, la empresa de seguros (por cierto, muy conocida), me remite un mail con dos contenidos: el primero ofreciéndome seguir con la póliza y me reintegran un cheque gasolina por importe de 40 euros. Con lo cual el recibo lo pagaría por 510 euros; el segundo que, al no haber tramitado la baja antes del ultimo mes, podía incurrir en alguna negligencia porque al haber devuelto el recibo, el compromiso (la póliza) seguía en vigor. Respuesta de zanahoria y palo.

Por supuesto mi respuesta fue corta: “Hagan lo que tengan que hacer. Les recuerdo que tengo otras tres pólizas con ustedes”

A vuelta de correo me remiten otro mail diciendo que entienden que la baja es definitiva pero que es posible que tomen represalias. Si toman alguna, les diré el nombre de la compañía de seguros

Por supuesto que iré dando la baja de las otras pólizas con antelación suficiente, pese a que una tiene más de 50 años y otra cerca de 30.