jueves, 23 de abril de 2026

Engaño habitual con las nuevas tecnologias y las compañías de seguros

 

Recientemente, hablando de los seguros de coches, alguien me convenció de que, pagar 550 euros por una póliza “a terceros” en un coche de 24 años (con valor venial menor de 1000€), era una barbaridad. Conocía a un amigo que era comercial de la compañía de seguros y me reconoció que era una barbaridad pero él no podía hacer nada porque había hecho la póliza (trece años antes), por internet. Puse el caso en manos de una amiga que tiene una correduría y me dijo lo mismo y que ella podía hacerme la misma póliza, con las mismas coberturas, por –aproximadamente- 300 euros menos. Le dije que “palante” y que comunicase mi baja con la anterior compañía por mail. Para eso le firmé la carta de comunicación. El nuevo recibo de otra compañía es de 211 euros, con las mismas coberturas

Se puso (la correduría) manos a la obra y (pese a ser especialista), le costó llegar a la dirección de correo electrónico para que el mail llegase a su destino, por cuanto, tuvo que comunicarse con tres direcciones diferentes. Cuando acertó la de bajas, faltaban 8 dias para la finalización de la póliza.

A todo esto, yo había comunicado a mi banco la anulación de la domiciliación de la póliza dada de baja. A pesar de ello en la fecha de finalización, el banco me cargó el importe. Al dia siguiente pasé por la oficina y allí me informaron de que algunas compañías de seguros, a pesar de la baja comunicada, envían el recibo modificando algún dígito de la referencia y de esta manera, para el ordenador del banco, es nueva póliza (¿). Le creo por dos razones; primero porque es amigo y segundo porque la tendencia generalizada en situaciones similares, tiende al engaño.

Quince días después de la devolución del recibo, la empresa de seguros (por cierto, muy conocida), me remite un mail con dos contenidos: el primero ofreciéndome seguir con la póliza y me reintegran un cheque gasolina por importe de 40 euros. Con lo cual el recibo lo pagaría por 510 euros; el segundo que, al no haber tramitado la baja antes del ultimo mes, podía incurrir en alguna negligencia porque al haber devuelto el recibo, el compromiso (la póliza) seguía en vigor. Respuesta de zanahoria y palo.

Por supuesto mi respuesta fue corta: “Hagan lo que tengan que hacer. Les recuerdo que tengo otras tres pólizas con ustedes”

A vuelta de correo me remiten otro mail diciendo que entienden que la baja es definitiva pero que es posible que tomen represalias. Si toman alguna, les diré el nombre de la compañía de seguros

Por supuesto que iré dando la baja de las otras pólizas con antelación suficiente, pese a que una tiene más de 50 años y otra cerca de 30.

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