Alguien dijo que éramos felices cuando solamente había
un tonto por pueblo. Y tenía razón. A dia de hoy se podría decir que casi solo
hay un normal por pueblo. Nos han ido dirigiendo hacia la tontería de manera
constante y, además. Convenciéndonos que lo hacían por nuestro bien, por
nuestra salud. Como desde hace tiempo nos habían robado nuestro espíritu
crítico (por nuestro bien), ahora el único elemento para discernir, es la
comparación. Por tanto no hay más que dar un elemento de comparación incorrecto
para dirigir nuestro criterio.
Empecemos por los bancos. Desde hace tiempo los
pensionistas aplauden con las orejas porque su pensión se la ingresan el dia 25
de cada mes y no el dia 1 como siempre. Ninguno se ha parado a pensar que la
distancia de 25 a 25, es la misma que del 1 al 1. Es decir, no le han hecho
ningún cambio.
Los bancos también han ido cerrando oficinas y dejando
aquello de Agente Oficial Autorizado. Los mayor tenemos elementos de recuerdo y
entre ellos está aquel de hace muchos años, en el cual, en los pueblos existía
un Agente Oficial Autorizado que iba por la calle con su cartera de cuero a
realizar los cometidos de un banco. Posteriormente abría una oficina (en los
bajos de su propia casa), y después ya aparecía la oficina bancaria con dos o
tres empleados cuyo número iba aumentando poco a poco. Pues ahora hemos vuelto
a aquellos tiempos de 1960, y de golpe.
La conectividad via internet iba a ayudarnos en muchas
funciones. Se iban a facilitar a través de las APP. Ahora el resultado es que,
el que menos, necesita alrededor de 30 APP en el móvil para intentar resolver
30 cuestiones que antes resolvía posiblemente con 3 asistencias. Es más, la
única opción que te dan es la APP y si cambias de objetivo por cabreo, tienes
que instalar la APP del nuevo objetivo. Y eso siempre que estés conectado, para
lo cual pagarás por adelantado el servicio. Pero eso sí, te han convencido de
que es gratis y tu te lo crees. ¡Yo te llamo, que para mí es gratis¡. Idiota, si ya has pagado
aunque no lo uses.
Hablando de conectividad cuando buscas alguna
información, ya te avisan: O te registras y pagas, o aguantas una tonelada de
publicidad cada vez que intentas informarte o ampliar información. Y si no
quieres publicidad, ¡a repagar¡ Claro que te harán ofertas de precio muy bajo
hasta que te enganches para, al cabo de poco tiempo, aumentar la cuota o ¡a la
calle!. Y las app que eran gratuitas pero con multitud de publicidad, están
empezando a avisarte de que en breve te cobraran.
Incluso en locales de la administración pública, o vas
con cita, o no te atienden. Incluso cuando ves a los funcionarios tocándose las
orejas. Mi experiencia personal con una oficina del Catastro es haber estado
esperando cuatro horas a ser atendido, cuando había 12 puestos de información y
SOLO UNO estaba atendido en esas cuatro horas.
¿Y que decir de la publicidad donde te ofrecen un
coche de 40.000 euros con una cuota mensual de 120?. Claro, hay mucha letra
pequeña...
Lo dicho, nos marean constantemente y nos toman el
pelo. Para todos ellos somos idiotas. Yen gran parte, tienen razón…¡